En Art&Mañas trabajamos con familias a muchos niveles, desde el ocio a nuestros talleres de coaching, partiendo de nuestra formación y conocimientos en psicopedagogía y educación. Desde nuestra experiencia, creemos en la carrera de fondo que supone el desarrollo de la inteligencia emocional en familia.

Por ello, hoy analizamos la importancia de generar esta habilidad y algunos hábitos que presentan las familias con inteligencia emocional.

 

¿Cómo es la inteligencia emocional en la familia? 5 características

La inteligencia emocional se define como la capacidad de reconocer e integrar todas nuestras emociones, además de saber gestionarlas para lograr el equilibrio y el bienestar.

Familia
 

Resulta una habilidad clave para llevar una vida equilibrada en familia, evitando relaciones tóxicas y sabiendo crear vínculos de apego seguros. La inteligencia emocional es también esencial para la socialización de lxs niñxs fuera de su círculo familiar.

Debido a estos y a otros beneficios de cultivar la inteligencia emocional, se convierte en un pilar esencial que construir en la infancia, de modo que esta herramienta les acompañe durante toda su vida.

La familia juega un papel esencial en este aprendizaje: constituye la primera guía o ejemplo para lxs más peques, que observan e imitan cómo los adultxs hablan de sus propias emociones (o guardan silencio sobre ellas) y cómo las gestionan.

Una familia que cultiva la inteligencia emocional, presenta al menos los siguientes 5 rasgos:

1. Potencia el diálogo sobre (todas) las emociones

En una familia con inteligencia emocional, todxs los miembros se sienten cómodxs hablando de sus emociones con los demás, sabiendo que son bienvenidas.

En este contexto, se entiende que todas las emociones son válidas, evitando tildar de “negativas” u ocultar algunas emociones como enfados o tristeza. Las familias con inteligencia emocional no solo reconocen el valor de emociones como la tristeza, sino que saben gestionarlas para resolver la causa que las está provocando.

 

2. Practica la comunicación y honestidad

En una familia con inteligencia emocional, se utiliza la comunicación asertiva: todxs saben escuchar de forma activa a lxs demás, sin juzgar; todxs saben pedir ayuda cuando la necesitan y también saben proporcionarla.

Además, se pide la opinión de lxs más pequeñxs y se respeta: aunque los padres o madres sigan siendo quienes guían las decisiones, lo hacen conociendo y teniendo en cuenta las opiniones de sus hijxs.

Se potencia así la posibilidad de una comunicación honesta sobre cualquier tema, siguiendo siempre unas guías que respeten y toleren al resto de miembros y sus opiniones.

3. Cada persona sabe que debe cuidarse a sí mismo/a

La inteligencia emocional en familia empieza por el trabajo interno de cada miembro: todxs atienden su salud emocional propia y las necesidades de cada persona están cubiertas.

 

Familia

Además, nadie intenta resolver los problemas de los demás: se espera que cada miembro desarrolle sus habilidades propias y crezca de acuerdo a sus experiencias.

Padres y madres entienden que sus hijxs deben aprender a pensar y actuar por sí mismos y, a su vez, siguen prestando apoyo y ayuda si el problema les sobrepasa.

 

4. Demuestran coherencia y reconocen sus fallos

El desarrollo de la inteligencia emocional en familia supone una práctica constante que va a tener a los padres o madres como guías. Por ello, es esencial demostrar coherencia entre el discurso que se propone y las acciones que después se toman.

Padres y madres en una familia con inteligencia emocional saben mostrarse vulnerables al contar su experiencia vital o actuar en el presente. Esto incluye también saber pedir perdón y reconocer errores, convirtiéndose en un potente ejemplo del que sus hijxs pueden aprender.

 

5. Existe espacio para que cada miembro sea él o ella mismo/a

Tanto las complejas relaciones entre hermanos/as, como el contexto de las expectativas de padres y madres, suponen un terreno difícil en el que pueden surgir conflictos internos y entre las distintas partes.

Una familia con inteligencia emocional, por otro lado, logra el equilibrio al dejar espacio para que cada miembro sea y actúe de acuerdo a sus necesidades emocionales, aceptando y sin juzgar.

 

Cumplir cualquiera de estos cinco hábitos es complejo y requiere de un proceso y la práctica constante. En Art&Mañas, no obstante, estamos empeñadxs en ayudaros a dar los pasos necesarios para cultivar la inteligencia emocional en familia.

Para ello, organizamos de forma continua talleres y sesiones formativas como nuestro evento para este 30 de mayo.

 

¿Quieres saber cómo construir una familia que practique la inteligencia emocional? Ponte en contacto con nosotrxs y te contamos todo sobre nuestras iniciativas.

 

 

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