El mindfulness supone una serie de técnicas para poner nuestra mente en el presente de forma intencionada. Se trata de ser conscientes de nuestro cuerpo, nuestras emociones y nuestros pensamientos en el momento y saber observarlas sin juzgarlas.

En Art&Mañas hemos propuesto activar el mindfulness para niños en muchas ocasiones.

Por un lado, vimos hace poco que funciona como un remedio a las situaciones complicadas en que la crisis del COVI19 ha puesto a algunas familias, disparando emociones como el estrés, la ansiedad o el miedo.

Además, lo hemos propuesto como un modo de ayudar a tus hijxs en su proyecto de vida, ofreciéndoles una herramienta efectiva que les acompañe en su trayectoria.

Hoy, queremos hablar del potencial del mindfulness para niños (o la práctica de la “atención plena”) para ayudar a lxs más peques a centrarse en los estudios y lograr mejores resultados, aprendiendo a conocerse a sí mismxs y a regular sus emociones en el

Los beneficios del mindfulness para el estudio en niños

Son muchos lxs expertxs en psicología y pedagogía que confirman los múltiples beneficios de incorporar la rutina del mindfulness a cualquier edad.

Mindfullnes
 

Destacamos tres que van dirigidos directamente a la práctica del estudio y a la educación emocional de lxs más peques:

1. Reducir el estrés y la ansiedad

El mindfulness supone una herramienta efectiva para saber controlar las espirales de pensamientos y el malestar que suponen el estrés y la ansiedad.

En el caso del estudio, muchxs peques detectan que ésta es la principal barrera a sortear: no logran concentrarse porque el miedo al fracaso o la carga de trabajo controlan su mente.

A través de la práctica del mindfulness, logran gestionar este tipo de pensamiento, reduciendo el estrés y obteniendo un mayor bienestar en aquellas épocas donde la exigencia se multiplica.

2. Entrenar la atención

El mundo actual ofrece estímulos constantes que piden nuestra atención y la de lxs más peques: contenidos en internet, citas ineludibles, actividades, productividad en el trabajo o la escuela…

No obstante, nuestra capacidad de atención es limitada: solo existen 24 horas al día y, además, nuestra mente puede agotarse y cansarse.

El mindfulness podría definirse como un “entrenamiento de la atención”: educa a la mente a resistir frente al estímulo constante y saber poner el foco allí donde nosotrxs queremos. Se trata así de comprender la mente como un músculo cualquiera, que debe ser entrenado de forma constante.

3. Les enseña de gestión emocional

El mindfulness consiste en poner la atención en nuestro cuerpo y emociones, sin juzgar. De este modo, se parece mucho al primer paso necesario para aprender de gestión emocional: conocer nuestras emociones, saber detectarlas, ponerles nombre… y aceptarlas tal y como vienen.

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Por ello, incorporar la práctica de mindfulness a nuestras rutinas implica reservar un rato al día para sintonizar con nuestro interior, reconociendo cómo nos sentimos y abriendo un diálogo emocional con nosotrxs mismxs.

El parón “obligado” por el confinamiento ha supuesto algunos retos pero también oportunidades para las familias. Quizás nos ha ayudado a reconocer la necesidad de poner freno a algunas actividades que no nos beneficiaban, e iniciar otras que sí.

En el pasado ya os hemos dado algunos consejos para practicar mindfulness en familia. Pero son también múltiples los talleres de mindfulness para niños que organizamos de forma continua con vosotrxs, ayudándoos a integrar esta rutina y sacarle todo el provecho.

¿Quieres saber más sobre los beneficios del mindfulness o cómo participar en alguno de nuestros talleres? Ponte en contacto con nosotrxs y te contamos cómo puedes formar parte.

 

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