En nuestros talleres de coaching aplicamos algunas técnicas que hemos comprobado que mejoran en todos los aspectos la vida familiar. La capacidad de trabajar en equipo y practicar la escucha activa y la negociación son algunos de los métodos que hemos recogido como esenciales para desarrollar vínculos sólidos y sanos en la familia.

Trabajo en equipo en familia: por qué es importante

El trabajo en equipo se define como la capacidad de un grupo de personas de colaborar para lograr un objetivo común.

 

Trabajo en equipo en familia

Tomando esta definición, es fácil extrapolarla a la familia, siendo el objetivo común que todos los miembros de la familia se sientan realizados, respetados y felices. Para ello, es esencial que tanto adultxs como niñxs pongan su granito de arena. 

Si se tiene una actitud proactiva, el trabajo en equipo en la familia se puede practicar en el día a día: el momento de organizar la casa o algunas tareas del hogar pueden ser ejemplos diarios, al igual que al preparar una fiesta o un evento. 

Potenciar el trabajo en equipo en familia tiene además muchas ventajas:

  • Enseña a los más peques el potencial de colaborar con otrxs, además de darles un enfoque práctico sobre qué es la responsabilidad
  • Les permite conocerse mejor a sí mismos, siendo conscientes de sus fortalezas y limitaciones, y liderando o delegando tareas en función de estos criterios. 

Genera solidaridad entre los miembros de la familia en general y, en particular, en el complejo equilibrio que puede desarrollarse entre hermanos.  

Escucha activa y negociación: por qué desarrollarlas en familia

La escucha activa y las capacidades de negociación son otras de las herramientas que van a permitir construir relaciones sanas y equilibradas en una familia.

Si bien en otro blog post ya tratamos las mejores estrategias para formentar la comunicación entre hermanos, es importante tener en cuenta que éstas deben ampliarse a todos los miembros de la familia.

 

Trabajo en equipo en familia

La escucha activa, por un lado, se refiere a la capacidad de estar plenamente conscientes en una conversación, atendiendo a las razones e ideas de la personas con la que se habla.

Implica por tanto apertura frente a un interlocutor, con el que estamos dispuestos a dialogar y a respetar sus opiniones. Sin distracciones, sin interrupciones y sin juicios. 

Por otro lado, e íntimamente relacionado a la escucha activa en familia, aparecen las estrategias de negociación. Aprender a negociar es saber desarrollar empatía, respeto hacia los demás, flexibilidad e incluso creatividad. 

Un ejemplo de aplicación de ambas estrategias puede venir al hablar de la utilización de las tecnologías por los más peques: ¿qué límites razonables se pueden establecer para un uso sano y productivo? ¿Queréis los miembros de la familia generar espacios “sin móviles” en vuestro día a día? Establecer un diálogo honesto sobre este tema, a partir de la escucha activa, dará como resultado un trato en el que todxs se vean reflejados. 

Contar con herramientas de negociación, escucha activa y trabajo en equipo puede ayudaros a gestionar vuestro tiempo en familia y uniros más. 

Si quieres saber más sobre cómo desarrollarlas, ponte en contacto con nosotrxs y te explicamos más sobre cómo pueden ayudaros nuestros talleres y actividades en familia.