La educación es otra de las áreas que la crisis del coronavirus ha transformado por completo. Durante meses, las clases en 2020 fueron obligatoriamente a través de medios tecnológicos. Hoy, fluctúan entre la presencialidad y las clases online.

Analizamos el cambio de paradigma que suponen las clases online y compartimos algunas de nuestras claves para que profesores, padres y madres aprovechen todo el potencial de estas clases.

Educación a distancia: cambios frente a la presencialidad

La educación online y a distancia ha irrumpido en el ciclo educativo, forzando a profesores, padres, madres y alumnos a ajustarse a una nueva realidad.

Por un lado, las clases online prescinden de todas las ventajas de la inmediatez física: el educador puede sentir que le es más difícil controlar el mensaje que llega a sus alumnos. La educación online, a su vez, pierde en calidez y cercanía con los alumnos, lo cual puede obstaculizar el aprendizaje emocional y la gestión de las emociones. 

Además, la falta de acceso de algunas familias a recursos tecnológicos actualizados, junto a una buena conexión, puede lastrar a algunos alumnos.

Frente a estos retos y limitaciones de la educación online, aparecen asimismo oportunidades. Así, es posible utilizar la tecnología para estar más cerca de los estudiantes que nunca, a través de grupos de chat, programas para compartir documentos o archivos y encuentros de vídeo online como Zoom.

En definitiva, como hemos comentado otras veces, la tecnología no es necesariamente un problema, pero es necesario saber utilizarla con conciencia.

Algunos consejos para aprovechar el potencial de la educación a distancia

En el caso de los padres y madres, van a requerir de herramientas para poder utilizar las tecnologías y adaptarse al acompañamiento en la educación de sus hijos.

Una de las claves tiene que ver con tratar de mantener rutinas y horarios del mismo modo que se hacía con la educación presencial. Ayúdales a organizarse y asegúrate de que cuentan con un lugar específico para que estudien, de modo que se produzca un cambio real entre ocio y estudio.

Todo ello, además, con una dosis extra de comprensión, ya que a los más peques puede resultarles difícil esta adaptación y generar emociones como el estrés. Para lidiar con ello, es esencial crear un lugar seguro para la comunicación, donde lxs peques puedan demostrar sus emociones frente a los retos que encuentran en su proceso educativo.

Respecto a los profesores, es aconsejable que aprendan a dinamizar clases en el entorno online. Algunas ideas incluyen el incorporar trabajos colaborativos a través de apps específicas. Es posible generar experiencias más interactivas permitiendo además que los alumnos participen a través de diferentes plataformas (chat, vídeo, compartir documentos…).

De nuevo, también para los educadores será clave la generación de un espacio seguro para los alumnos, asumiendo que algunos de los contenidos podrían quedar atrás.

En Art&Mañas hemos preparado una serie de recursos para ayudar a todas las partes en el sector educativo a lidiar con el nuevo paradigma de las clases online. Para ello, reforzaremos algunos de los contenidos que han quedado atrás debido a la educación a distancia.

Ponte en contacto con nosotras si quieres saber más y formar parte de esta experiencia.

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