fbpx

Posts Tagged "conflictos"

10May2019

La comunicación entre hermanos /as es una de las más importantes en la trayectoria vital de una persona. Crecer con ellxs, divertirse o apoyarse en las dificultades son solo algunas de las características de este vínculo emocional.

No obstante, la comunicación entre hermanos también puede ser conflictiva. Por ello, en Art&Mañas queremos daros algunas pautas para equilibrar esta relación y asegurarnos de lograr una relación entre vuestros hijxs sólida y duradera.

 

La importancia de una buena comunicación entre hermanos

La comunicación entre hermanos puede marcar en cierta medida el resto de relaciones que tus hijxs tengan con sus semejantes a lo largo de su vida.

Valores como la confianza y la empatía hacia los sentimientos de los demás se “incuban” durante la infancia
y la relación entre hermanos puede ser un buen lugar para practicarla.

Gracias a los hermanos, tus hijxs pueden aprender cosas muy valiosas para su futuro como a:

  • Resolver conflictos.
  • Conocer los sentimientos de los demás y valorarlos.
  • Convivir y tolerar las diferencias entre individuos.

Por el  contrario, la frialdad entre hermanxs o los enfados continuos pueden generar dificultades y transformar el carácter de una persona.

Esto se debe a las particularidades de la comunicación entre hermanos, que se caracteriza por:

  • Tener la oportunidad de compartir momentos y experiencias con una persona desde una edad muy temprana.
  • Participar de emociones muy fuertes (tanto si son positivas como negativas)
  • La aparición de conflictos debido a las distintas necesidades y personalidades de cada niño/a y la competición o celos por la atención de los padres o madres.
  • La adopción de roles específicos por cada hermano/a. Estos pueden venir marcados por la edad de lxs niñxs en un primer momento (el líder y quien aprende de él), aunque se transforma con los años, cuando el más pequeño conquista su autonomía.

Cómo contribuir a una comunicación entre hermanos sana

Lxs adultxs podemos contribuir a sentar las bases para lograr una relación entre hermanos /as agradable y duradera.

De este modo, nuestro papel se asemeja al de mediadores,
cuyo objetivo es el de equilibrar la balanza entre el tira y afloja de dos o más niñxs.

 

Si bien cada relación es diferente, existen algunas pautas que podemos seguir para lograr una  comunicación entre hermanos sana:

  1. Evita las comparaciones. Uno de los principales conflictos entre hermanos /as aparece con la rivalidad entre ellxs. Trata de reconocer y valorar a cada uno de tus hijxs por sí mismo y evita compararlos, de modo que no actives problemas de baja autoestima o competencias.
  2. Propón trabajos y juegos en equipo, asegurándote de que ambos hermanxs puedan realizarlos. De este modo, lograrás que establezcan un objetivo común y trabajen y colaboren para lograrlo.
  3. Aunque en la práctica, uno/a de los hermanxs necesite más atención que el otro (por sus características o porque te lo pida de un modo más manifiesto), asegúrate de dar el mismo tiempo a cada uno/a.

    Un trato igualitario (aunque ajustado a la personalidad y necesidades de cada hermano/a) evita rivalidades y conflictos.

  4.  Reconoce y aplaude los momentos en que la comunicación entre hermanos sea positiva. Hazles saber que te gusta que colaboren y se entiendan entre ellxs y que exista una complicidad.
  5. Reconoce las diferencias entre ellxs y déjale ver que comprendes sus diferentes puntos de vista.
  6. Ante un conflicto, actúa como mediador imparcial y, en la medida de lo posible, déjales su espacio. Enséñales a comunicar sus propias experiencias, necesidades y sentimientos durante la riña pero no quedes siempre pendiente de sus problemas. De este modo, impulsas su autonomía en la resolución de conflictos.Incluso aunque sea evidente que uno de los hermanos /as ha salido en desventaja, trata de no posicionarte y busca que todxs expresen sus sentimientos y puntos de vista.

    Aunque parezca más sencillo que tú pongas las reglas,
    en el largo plazo es mucho más positivo si logran poner fin a riñas por su propio pie
    .

    Dedícate a guiarles en la gestión emocional, aunque también puedes marcar algunas líneas rojas (que no haya violencia física, que hay que pedir permiso para utilizar las cosas de los demás, que no se debe mentir…).

  7. Fomenta una comunicación entre hermanos asertiva, en la que aprendan tanto a escuchar como a expresar sus necesidades y puntos de vista.Predica con el ejemplo: la comunicación en el círculo familiar o social también debe ser asertiva.
  8. Tras una riña, invítales a reconciliarse entre ellxs y a perdonarse, aunque no sea de forma inmediata. A veces, como los adultos, lxs niñxs también necesitan un tiempo para gestionar sus emociones.

 

¿Tienes más dudas sobre cómo gestionar la comunicación entre hermanos y lograr unos lazos familiares fuertes y sólidos?

En Art&Mañas te ayudamos.

En nuestras actividades extraescolares ponemos en práctica estos valores, pero también los abordamos directamente a través de talleres de coaching familiar.

Conoce más sobre ellos y ponte en contacto  para apuntarte a nuestros próximos cursos.

27Mar2019

Las relaciones en familia son un pilar básico para cualquier ser humano. En la familia debe encontrarse un lugar seguro en el que desarrollarse como individuo y como sujeto en la sociedad. Por ello, establecer dinámicas familiares sanas y positivas es la mejor manera de dar un paso más hacia la felicidad de cada uno de sus miembros.

En Art&Mañas os explicamos qué son las dinámicas familiares y cómo evitar las relaciones tóxicas en familia. Además, os aconsejamos para conseguir relaciones en familia plenas y fuertes.

Qué son las dinámicas familiares y por qué son importantes

Se define como dinámica cualquier interacción que se genera en un grupo. Por tanto, las dinámicas familiares son las interacciones que tienen lugar en el grupo familiar.

A través de las dinámicas familiares, se establecen normas que regulan el desempeño de las tareas de cada miembro de la familia, las funciones y los roles de cada uno de los miembros.

Las dinámicas familiares son específicas y diferentes a las de otros grupos sociales

 

En la familia, se educa a los más pequeños en valores, como el respeto hacia sí mismos, hacia los demás y hacia su entorno.
En ese sentido, a través de la familia se transmite una forma de ver el mundo y una posición en él.

 

Dinámicas familiares: cómo evitar relaciones tóxicas en la familia

La familia debe ser un espacio de amor y un ejemplo de relación solidaria y cooperativa.

Si bien es cierto que dentro de la familia cada uno debe encontrar un espacio donde desarrollarse como individuo, también es necesario establecer lazos de solidaridad y comprensión mutua.

Respecto a los roles diferenciados, los padres y las madres suponen un referente y un modelo para el resto de la familia.

A través de sus palabras y sus acciones ejercen una influencia en el resto de los miembros de las familias, sobre todo a edades tempranas.

Por ello, es vital que los padres conozcan y reconozcan situaciones mejorables en las dinámicas familiares y que tomen la iniciativa antes situaciones tóxicas.

Cómo son las dinámicas familiares tóxicas

En muchas ocasiones, la forma de relacionarnos en familia puede tomar tintes tóxicos.

Se denominan como tóxicas las dinámicas familiares rígidas, donde destaca el control y la autoridad sobre algunos miembros, en lugar de la libertad y el respecto a cada individuo de la familia.

En este sentido, algunos de sus miembros pueden sentirse atrapados y frustrados, sin capacidad de expresar quiénes son realmente o cuáles son sus necesidades.

Las dinámicas familiares tóxicas suelen poseer alguna de estas características:

No se respeta el espacio vital de los miembros de la familia

Las dinámicas familiares tóxicas no permiten a cada miembro de la familia desarrollarse en su individualidad.

Así, se establecen dinámicas afectivas coercitivas donde, por ejemplo, algunos miembros pueden verse obligados a cumplir un rol con el que no se ven identificados.

Aparece la sobreprotección (o su contrario: la dejadez)

Aparecen dos extremos tóxicos.

Por un lado, la sobreprotección genera dependencia entre los miembros de la familia.

El sentimiento de protección es normal e intuitivo, pero no debe ser excesivo o se puede convertir en algo peligroso desde el punto de vista emocional.

Cada individuo, como parte de su desarrollo vital, debe aprender a resolver los conflictos que le surjan y a desarrollar sus propias estrategias resolutivas.

Solucionar todos y cada uno de los problemas de un niño/a no le ayuda, sino que le perjudica y le convierte en un individuo extremadamente dependiente y sin herramientas para afrontar sus problemas. .

Además, la sobreprotección puede convertirse en manipulación: quien depende totalmente de la otra persona es controlado en cierto modo por ella.

No obstante, la dejadez y la falta de contacto emocional en la familia también puede tener consecuencias tóxicas.

Surge el miedo a confrontar o abordar los conflictos

En las familias con dinámicas tóxicas, los problemas de comunicación y la incapacidad para resolver conflictos son muy comunes.

Las dinámicas familiares tóxicas aparecen cuando la comunicación ante un problema se vuelve extremadamente complicada. Por un lado, pueden aparecer gritos o lenguajes abusivos. Por otro lado, surgen los silencios  y los “no pasa nada”

Cualquiera de estos casos denota una incapacidad para abordar los conflictos. Además, genera problemas en el largo plazo que, cuando explotan, pueden tener consecuencias duraderas y dolorosas en la familia.

Dinámicas familiares: cómo evitar relaciones tóxicas en la familia

Cómo evitar las relaciones tóxicas en familia

Establecer dinámicas familiares positivas es vital para el bienestar de todos los individuos de la familia. Por ello, conviene conocer algunos consejos para evitar las dinámicas familiares tóxicas:

Trabajar en el desarrollo de la empatía

La empatía (el saber ponerse en el lugar del otro) es una herramienta clave para desarrollar relaciones de respeto hacia el otro y de comprensión.

No se trata de someterse a las necesidades de los demás, sino de hacer un esfuerzo por entender la posición del otro.

De este modo, ante un conflicto, es posible evitar posturas rígidas. Al contrario, buscaremos ser más flexibles para que cada miembro de la familia se sienta escuchado y valorado.

Dinámicas familiares: cómo evitar relaciones tóxicas en la familia

Establecer normas de convivencia claras en el interior de la familia.

Las dinámicas familiares positivas se basan en conocer los límites: saber qué está permitido y qué no para garantizar una buena convivencia.

Por ello, es vital establecer estos límites y normas. A través de un proceso de diálogo y comunicación donde todos los miembros de la familia puedan aportar su visión, se deberán establecer las normas para la convivencia.

(Por ejemplo, ¿quién se ocupa de qué labores domésticas? ¿a qué hora dejamos de hacer ruido por las noches?…)

Contar con herramientas que nos permitan enfrentarnos a conflictos

Los conflictos dentro de las dinámicas familiares son inevitables: en cualquier grupo social, donde cada individuo tiene sus propias necesidades, aparecen conflictos.

No obstante, lo importante para desarrollar unas dinámicas familiares positivas será el poseer las herramientas necesarias para poder resolver los posibles conflictos.

Por ejemplo, deberemos aprender a aplicar estrategias de comunicación asertiva: crear un espacio seguro donde escuchar al otro y dejar a cada individuo para que exprese sus necesidades, dudas o temores.

Aprender a respetar la intimidad y el espacio de cada uno.

Es esencial comprender que la familia está formada por individuos y que todxs necesitamos un espacio para desarrollarnos en libertad y sin dependencias del resto.

Deberemos evitar entrometernos en la vida privada de los demás, y solo dar un paso adelante si la otra persona nos lo pide o nos lo permite.

Hablarnos con respeto, educación y paciencia.

Para evitar dinámicas familiares tóxicas, debemos evitar el “donde hay confianza da asco”.

En ocasiones, palabras o actitudes que nunca aparecerían con otros miembros de la sociedad, parecen estar permitidas en la familia.

Es importante desterrar el lenguaje que cause dolor emocional y comprometerse a comunicarse desde el respeto y la calma.

Para ello, debemos aprender, entre otras cosas, a controlar la intensidad de nuestros enfados.

En nuestros talleres de coaching familiar de Art&Mañas os aportamos herramientas para identificar relaciones tóxicas en familia y aprender a evitarlas.

Ponte en contacto con nosotrxs para saber más sobre estos talleres y empieza a desarrollar dinámicas positivas en tu familia.

× ¿Cómo puedo ayudarte?